Tarde pero seguro, las elecciones del pasado 28 de junio merecen un comentario especial, a casi dos semanas de realizados los comicios.
Era gracioso ser espectador de la campaña: El oficialismo decidió utilizar el slogan "Nosotros hacemos". ¿Si formas parte del poder Ejecutivo, si no ejecutas estas complicado, no?. Perdieron la mayoría parlamentaria porque son corruptos (Skanska, Valija de Antonini, El baño de Micelli, El tren bala etc!). Encima ahora llaman al diálogo, a Reutemann y a De Narvaez, dos menemistas a ultranza años atras, como ellos lo fueron también.
La oposición se copiaban los slogan (AySC: el cambio seguro, Unión Pro: el cambio). La izquierda mas radical, también (Que la crisis la paguen los capitalistas).
Sorprende lo de Pino Solanas, porque de dedicó a decir como va a gobernar si es que lo hace, y porque es una persona fiel a sus principios ( recordar que en el año 93, recibió tres balazos por criticar públicamente a Menem). Ahora queda ver como vamos a llegar, primero, al bicentenario, y luego, a las presidenciales del 2011. Cobos? Reuteman? Solanas? Carriò? Kirchner? Scioli?
sábado 11 de julio de 2009
lunes 18 de mayo de 2009
No hay más tinta
Aquí les dejo una columna sobre la muerte de Mario Benedetti, publicada en la edición online del diario español El País, titulada "El poeta del compromiso".
Muere Mario Benedetti después de una larga vida de lucha contra la adversidad y en defensa de la alegría
Murió Mario Benedetti. El poeta resistente, que vivió el exilio y la enfermedad (un asma pertinaz, obsesiva) le fueron rompiendo, pero él se mantuvo siempre "en defensa de la alegría". Finalmente, una agonía causada por un fallo intestinal, que hizo deprimentes sus últimos días, le rompieron del todo, y murió ayer a los 88 años, en su tierra, Montevideo. Nació en Paso de los Toros, pero esta urbe que parece un microcosmos literario fue el lugar al que volvió siempre, de todos los exilios. Era al final (y esta expresión la acuñó él) un desexiliado. Pero su alma sufrió las heridas de todos los exilios.
Su muerte se produjo semanas después de su última hospitalización por fallos multiorgánicos que al final le cegaron el humor y la vida; pero había empezado a morir mucho antes; hace tres años falleció su mujer, Luz, con la que vivió toda la vida, en la libertad y en el destierro; él creyó siempre que la enfermedad de Luz, que se olvidaba de apagar las luces de la casa, en Madrid, era una simple distracción, e incluso le compró artilugios con los que dominar las consecuencias de su sordera. El poeta del compromiso, del amor y de la alegría, sintió luego que, en efecto, esas ausencias eran debidas a un alzheimer que inundó la casa de desolación y de huida.
Se fue con ella, de nuevo, a Montevideo, y allí la cuidó hasta que finalmente le dejó del todo. Y le dejó malherido. Benedetti tuvo algunos momentos de alegría después, como cuando Hortensia Campanella, su biógrafa última, le entregó el manuscrito en el que se condensa la vida entera del escritor que nos ha dejado. Él ironizó ante tanto papel, y delante de Ariel, su fiel ayudante, dijo: "¿Tanto he hecho?"
Pero su alma estaba herida; seguía escribiendo, poemas, haikus, animado por su editor de poemas, Chus Visor; tenía la casa llena de literatura; en un tiempo él fue política, enteramente, sus poemas estaban al servicio de la rabia que le produjeron las dictaduras del sur, la suya, la uruguaya, que le persiguió a muerte, y la argentina, que fue cómplice de aquella y también quiso matarle. Mató a un amigo suyo, el líder político Zelmar Michelini, y esta muerte fue un símbolo de las muertes que hubo antes y después en la vida acosada de hombres como él. Luz fue su bastón. Y Palma y Cuba y Lima sus lugares de exilio; a los tres les guardó siempre gratitud; fue un gran defensor de la Cuba de Fidel, por eso mismo, pero jamás utilizó esa afinidad para discutir, en los últimos tiempos sobre todo, lo que en esa revolución que él quiso se fue torciendo.
Era un hombre cordial, enteramente, pero era un tímido absoluto. Los que le conocieron en España le recuerda, por ejemplo, en la Feria del Libro de Madrid, puntilloso, anotando con palotes los libros que firmaba; y le recuerdan rechazando el pescado con espinas y en general las tonterías; era un conversador tranquilo; llegaba a los sitios con su maletita marrón gastada, y dentro llevaba siempre poemas o cartas, en esos momentos en que cumplía compromisos parecía a la vez el escolar que fue y también el oficinista.
Su apariencia era la de un juez de paz, pero nunca hubo paz dentro de su alma, ni siquiera cuando se le vio feliz, con sus manos a la espalda, con su mirada desvaída por las lentillas, con su bigote largo e invariable a lo largo de una vida en la tantos se enamoraron al tiempo que recitaban sus poemas o escuchaban las canciones que hicieron con sus versos su paisano Daniel Viglietti y el catalán Joan Manuel Serrat. Con Viglietti tiene una anécdota que se parece a algunas de las que le convertían también en un escolar huidizo al que le asustaba la fama, al tiempo que le agradaba que algunos, ante sus recitales multitudinarios, le dijeran que parecía una estrella de rock.
Hubiera sido incapaz de cantar, pero un día se encontró con Viglietti en París, en un aeropuerto, y Daniel le dijo a Mario: "Estoy haciendo música para sus poemas". "Y yo estoy haciendo poemas". Entonces el poeta se quedó pensando, y añadió, riendo como reía, como para no molestar: "Tenemos que hacer algo con esta casualidad". De esa casualidad nacieron conciertos, libros; eran como dos en la carretera; cuando vimos a Viglietti en Montevideo, en el entierro de Idea Vilariño, a mediados de abril, la gran amiga generacional de Mario, el cantante nos dijo: "Y lo de Mario. Estamos tan mal, y vamos aún a lo peor".
Se apaga la voz de su compañero, pero quedan la voz de las canciones.
Montevideo fue su último sitio, y fue casi el primero. Su largo recorrido por la vida conoció una interrupción terrible, cuando los médicos le detectaron tumores que aconsejaron operación, en el Hospital XII de Octubre de Madrid. Allí le atendió, entre otros, el doctor José Toledo, que le conocía, y todo el mundo se desvivió por él como si no fuera tan solo un enfermo sino un padre, o un hermano, el hombre que había iluminado con sus versos (de amor, de política, de tierra, de aire) la vida de cualquiera. Un día, poseído por el dramatismo al que a veces lo llevó su pesimismo, el que también está en sus poemas, y en sus narraciones, Mario decidió abandonarse.
Como hubiera dicho Idea, que le precedió en la muerte, empezó a decir para qué. Detrás de esa decisión de no seguir hay algunos versos, como estos: "Me he ido quedando sin mis escogidos/ los me dieron vida/aliento/paso/ de soledad con su llamita tenue/ y el olfato para reconocer/ cuánta poesía era de madera/ y crecía en nosotros sin saberlo/ Me he quedado sin proust y sin vallejo/ sin quiroga ni onetti ni pessoa/ ni pavese ni walsh ni paco urondo/ sin eliseo diego sin alberti/ sin felisberto hernández sin neruda/ se fueron despacito en fila india".
En ese clima de desolación en el que lo pusieron la enfermedad y su porvenir Mario descuidó su aspecto, dejó de afeitarse, y alguien le dijo, una madrugada: "Así no puedes estar. Tú eres guapo, un hombre así parece enfermo. Ya no lo estás". Le bastó. Al día siguiente se rasuró del todo, se puso de limpio, y cuando este amigo le visitó otra vez y se hizo el distraído sobre su nuevo aspecto, el viejo poeta revivido le llamó la atención y le dijo:
-¿No te has fijado que hoy sí me afeité?
Era un hombre insobornable, el más comprometido de su tiempo. Su muerte deja en silencio mustio su época, su ejemplo y la raíz de sus versos. Pero los muchos que le cantan no lo dejarán, como él decía del verdadero amor, en lo oscuro.
Muere Mario Benedetti después de una larga vida de lucha contra la adversidad y en defensa de la alegría
Murió Mario Benedetti. El poeta resistente, que vivió el exilio y la enfermedad (un asma pertinaz, obsesiva) le fueron rompiendo, pero él se mantuvo siempre "en defensa de la alegría". Finalmente, una agonía causada por un fallo intestinal, que hizo deprimentes sus últimos días, le rompieron del todo, y murió ayer a los 88 años, en su tierra, Montevideo. Nació en Paso de los Toros, pero esta urbe que parece un microcosmos literario fue el lugar al que volvió siempre, de todos los exilios. Era al final (y esta expresión la acuñó él) un desexiliado. Pero su alma sufrió las heridas de todos los exilios.
Su muerte se produjo semanas después de su última hospitalización por fallos multiorgánicos que al final le cegaron el humor y la vida; pero había empezado a morir mucho antes; hace tres años falleció su mujer, Luz, con la que vivió toda la vida, en la libertad y en el destierro; él creyó siempre que la enfermedad de Luz, que se olvidaba de apagar las luces de la casa, en Madrid, era una simple distracción, e incluso le compró artilugios con los que dominar las consecuencias de su sordera. El poeta del compromiso, del amor y de la alegría, sintió luego que, en efecto, esas ausencias eran debidas a un alzheimer que inundó la casa de desolación y de huida.
Se fue con ella, de nuevo, a Montevideo, y allí la cuidó hasta que finalmente le dejó del todo. Y le dejó malherido. Benedetti tuvo algunos momentos de alegría después, como cuando Hortensia Campanella, su biógrafa última, le entregó el manuscrito en el que se condensa la vida entera del escritor que nos ha dejado. Él ironizó ante tanto papel, y delante de Ariel, su fiel ayudante, dijo: "¿Tanto he hecho?"
Pero su alma estaba herida; seguía escribiendo, poemas, haikus, animado por su editor de poemas, Chus Visor; tenía la casa llena de literatura; en un tiempo él fue política, enteramente, sus poemas estaban al servicio de la rabia que le produjeron las dictaduras del sur, la suya, la uruguaya, que le persiguió a muerte, y la argentina, que fue cómplice de aquella y también quiso matarle. Mató a un amigo suyo, el líder político Zelmar Michelini, y esta muerte fue un símbolo de las muertes que hubo antes y después en la vida acosada de hombres como él. Luz fue su bastón. Y Palma y Cuba y Lima sus lugares de exilio; a los tres les guardó siempre gratitud; fue un gran defensor de la Cuba de Fidel, por eso mismo, pero jamás utilizó esa afinidad para discutir, en los últimos tiempos sobre todo, lo que en esa revolución que él quiso se fue torciendo.
Era un hombre cordial, enteramente, pero era un tímido absoluto. Los que le conocieron en España le recuerda, por ejemplo, en la Feria del Libro de Madrid, puntilloso, anotando con palotes los libros que firmaba; y le recuerdan rechazando el pescado con espinas y en general las tonterías; era un conversador tranquilo; llegaba a los sitios con su maletita marrón gastada, y dentro llevaba siempre poemas o cartas, en esos momentos en que cumplía compromisos parecía a la vez el escolar que fue y también el oficinista.
Su apariencia era la de un juez de paz, pero nunca hubo paz dentro de su alma, ni siquiera cuando se le vio feliz, con sus manos a la espalda, con su mirada desvaída por las lentillas, con su bigote largo e invariable a lo largo de una vida en la tantos se enamoraron al tiempo que recitaban sus poemas o escuchaban las canciones que hicieron con sus versos su paisano Daniel Viglietti y el catalán Joan Manuel Serrat. Con Viglietti tiene una anécdota que se parece a algunas de las que le convertían también en un escolar huidizo al que le asustaba la fama, al tiempo que le agradaba que algunos, ante sus recitales multitudinarios, le dijeran que parecía una estrella de rock.
Hubiera sido incapaz de cantar, pero un día se encontró con Viglietti en París, en un aeropuerto, y Daniel le dijo a Mario: "Estoy haciendo música para sus poemas". "Y yo estoy haciendo poemas". Entonces el poeta se quedó pensando, y añadió, riendo como reía, como para no molestar: "Tenemos que hacer algo con esta casualidad". De esa casualidad nacieron conciertos, libros; eran como dos en la carretera; cuando vimos a Viglietti en Montevideo, en el entierro de Idea Vilariño, a mediados de abril, la gran amiga generacional de Mario, el cantante nos dijo: "Y lo de Mario. Estamos tan mal, y vamos aún a lo peor".
Se apaga la voz de su compañero, pero quedan la voz de las canciones.
Montevideo fue su último sitio, y fue casi el primero. Su largo recorrido por la vida conoció una interrupción terrible, cuando los médicos le detectaron tumores que aconsejaron operación, en el Hospital XII de Octubre de Madrid. Allí le atendió, entre otros, el doctor José Toledo, que le conocía, y todo el mundo se desvivió por él como si no fuera tan solo un enfermo sino un padre, o un hermano, el hombre que había iluminado con sus versos (de amor, de política, de tierra, de aire) la vida de cualquiera. Un día, poseído por el dramatismo al que a veces lo llevó su pesimismo, el que también está en sus poemas, y en sus narraciones, Mario decidió abandonarse.
Como hubiera dicho Idea, que le precedió en la muerte, empezó a decir para qué. Detrás de esa decisión de no seguir hay algunos versos, como estos: "Me he ido quedando sin mis escogidos/ los me dieron vida/aliento/paso/ de soledad con su llamita tenue/ y el olfato para reconocer/ cuánta poesía era de madera/ y crecía en nosotros sin saberlo/ Me he quedado sin proust y sin vallejo/ sin quiroga ni onetti ni pessoa/ ni pavese ni walsh ni paco urondo/ sin eliseo diego sin alberti/ sin felisberto hernández sin neruda/ se fueron despacito en fila india".
En ese clima de desolación en el que lo pusieron la enfermedad y su porvenir Mario descuidó su aspecto, dejó de afeitarse, y alguien le dijo, una madrugada: "Así no puedes estar. Tú eres guapo, un hombre así parece enfermo. Ya no lo estás". Le bastó. Al día siguiente se rasuró del todo, se puso de limpio, y cuando este amigo le visitó otra vez y se hizo el distraído sobre su nuevo aspecto, el viejo poeta revivido le llamó la atención y le dijo:
-¿No te has fijado que hoy sí me afeité?
Era un hombre insobornable, el más comprometido de su tiempo. Su muerte deja en silencio mustio su época, su ejemplo y la raíz de sus versos. Pero los muchos que le cantan no lo dejarán, como él decía del verdadero amor, en lo oscuro.
viernes 20 de febrero de 2009
Dime que informas y te diré oficialista
En el diario La Nación, fue opinión editorial.
En Crítica fue nota.
En Clarín no salió nada (tampoco en Clarin.com!).
En Página 12 menos.
El vicepresidente Julio Cobos se quedó sin guardia de granaderos para un acto, no dispuso del avión presidencial para ir a Tartagal (porque lo estaba usando Néstor Kirchner) y tuvo que utilizar fondos del Senado de la Nación para viajar a Ecuador, en el marco de Foro de Presidentes Parlamentarios, porque no los obtuvo desde el poder ejecutivo.
Ah: ¿Alguien vió a Cobos por televisión ayer declarando por alguno de estos altercados?
PD: Ah, en infobae tampoco salió
En Crítica fue nota.
En Clarín no salió nada (tampoco en Clarin.com!).
En Página 12 menos.
El vicepresidente Julio Cobos se quedó sin guardia de granaderos para un acto, no dispuso del avión presidencial para ir a Tartagal (porque lo estaba usando Néstor Kirchner) y tuvo que utilizar fondos del Senado de la Nación para viajar a Ecuador, en el marco de Foro de Presidentes Parlamentarios, porque no los obtuvo desde el poder ejecutivo.
Ah: ¿Alguien vió a Cobos por televisión ayer declarando por alguno de estos altercados?
PD: Ah, en infobae tampoco salió
jueves 19 de febrero de 2009
En busca del sentido común
¿Son necios o se hacen? ¿Porqué hacen un recital en un lugar que tiene capacidad para 1500 personas, con grupos o solistas que convocan entre 5000 10000? ¿Porqué no se usó el Parque Roca, por ejemplo? ¿El gobierno de la cuidad, sus funcionarios, no leen los diarios y advierten este tipo de situaciones?
La nota: http://www.clarin.com/diario/2009/02/18/um/m-01861531.htm
La nota: http://www.clarin.com/diario/2009/02/18/um/m-01861531.htm
jueves 5 de febrero de 2009
Aunque sea firmá...
No acostumbro a leer las editoriales del diario La Nación (que nunca llevan firma), pero la del día de hoy, que hace referencia al fin del ciclo de Nelson Castro en Radio del Plata, me llamó la atención el siguiente párrafo:
" Esto ha ocurrido desde el primer instante de la instalación de los Kirchner en el Gobierno, de lo que pronto harán seis años, y los ha apartado del cauce de las administraciones precedentes desde la restauración democrática de 1983. Quienes más han cacareado sobre derechos humanos son los que menos los han respetado en este último cuarto de siglo".
¿No es este diario que acalló los crímenes de la última dictadura militar? ¿Y que encima uno de sus principales columnistas sea uno que actuó en el gran diario argentino publicando notas sobre política entre 1976 y 1983(Joaquín Morales Solá), y que otro, Mariano Grondona, también opinólogo de esta "tribuna de doctrina", haya dado sustento mediático para la instalación de Videla y compañia?
¿Y no es uno de los medios argentinos (todos) que no siguió el ejemplo de sus colegas chilenos, que pidieron a la sociedad perdón por su actuación durante el gobierno asesino de Pinochet?
" Esto ha ocurrido desde el primer instante de la instalación de los Kirchner en el Gobierno, de lo que pronto harán seis años, y los ha apartado del cauce de las administraciones precedentes desde la restauración democrática de 1983. Quienes más han cacareado sobre derechos humanos son los que menos los han respetado en este último cuarto de siglo".
¿No es este diario que acalló los crímenes de la última dictadura militar? ¿Y que encima uno de sus principales columnistas sea uno que actuó en el gran diario argentino publicando notas sobre política entre 1976 y 1983(Joaquín Morales Solá), y que otro, Mariano Grondona, también opinólogo de esta "tribuna de doctrina", haya dado sustento mediático para la instalación de Videla y compañia?
¿Y no es uno de los medios argentinos (todos) que no siguió el ejemplo de sus colegas chilenos, que pidieron a la sociedad perdón por su actuación durante el gobierno asesino de Pinochet?
jueves 29 de enero de 2009
Cortitas del verano en San Bernardo
- "No manejes alcohlizado, te podes matar", decía la pancarta que flameaba en el aire tirada por el mismo avión que publicita los boliches y recorre toda la playa. Según Luchemos por la Vida, las muertes por accidente de tránsito volvieron a aumentar con respecto al año anterior, un 12 por ciento : parece que todos los millones invertidos en propagandas no sirvieron de mucho, de nuevo. Eso si, en el control de alcohlemia, si superabas la cantidad de alcohol en sangre permitido por la ley, te retiraban el registro, y el auto se lo daban a un amigo tuyo que no estaba reducido en sus condiciones para manejar, así despúes te lo devolvía a vos y seguías la gira.
- Niños de cualquier edad atendiendo la caja de un negocio o limpiando. Hasta un "mozito", Nico de 6 años, le pidió el documento a los chicos de la mesa contigua porque parecían menores de edad.
- Los "termobirra", un cilindro de telgopor que impide que tu cerveza se caliente mientras estas en la playa, no vaya a ser cosa que el calor te impida seguir borracho todo el día.
- Les mintieron toda la vida: las señoritas mas hermosas están en San Bernardo.
-El basural está en la playa. Razones: los jóvenes son unos sucios (y no me vengan con esa de hay pocos tachos porque metes la basura en una bolsita te la llevas y listo)
-En ningún cartel de la plaza central, "la sanbernardo", dice que ahí te podes cagar a trompadas, pero por algún motivo en especial siempre hay dos o tres parejitas a los botellazos después de una noche de disco.
-Los pincharratas son amplia mayoría.
- Niños de cualquier edad atendiendo la caja de un negocio o limpiando. Hasta un "mozito", Nico de 6 años, le pidió el documento a los chicos de la mesa contigua porque parecían menores de edad.
- Los "termobirra", un cilindro de telgopor que impide que tu cerveza se caliente mientras estas en la playa, no vaya a ser cosa que el calor te impida seguir borracho todo el día.
- Les mintieron toda la vida: las señoritas mas hermosas están en San Bernardo.
-El basural está en la playa. Razones: los jóvenes son unos sucios (y no me vengan con esa de hay pocos tachos porque metes la basura en una bolsita te la llevas y listo)
-En ningún cartel de la plaza central, "la sanbernardo", dice que ahí te podes cagar a trompadas, pero por algún motivo en especial siempre hay dos o tres parejitas a los botellazos después de una noche de disco.
-Los pincharratas son amplia mayoría.
lunes 15 de diciembre de 2008
Tengo un notición!...
http://www.perfil.com/contenidos/2008/12/14/noticia_0012.html
"Marco Colom, el "príncipe" flogger amado por miles de adolescentes" (el título va al revés...)
“El otro día me llamó una mamá para agradecernos porque desde que su hija vio a mi hijo, empezó a comer y a levantarse de la cama. ‘Gracias por devolverle a mi nena las ganas de vivir’, me dijo. Y yo pienso, si mi hijo le puede salvar la vida a alguien, ¿cómo no lo va a hacer? Aunque sea con una foto o si hay que llevarlo a algún lado, yo lo llevo.”
¿Qué es noticia? ¿Qué una persona haya salvado su vida gracias a una foto? ¿O que un chico sube fotos y recibe miles de visitas como "Cumbio" (que ya fue tapa de este diario y editó un libro)?. Por supuesto, entendemos a Perfil que vende poco y necesita este tipo de notas para salir de su urgente crisis.
"Marco Colom, el "príncipe" flogger amado por miles de adolescentes" (el título va al revés...)
“El otro día me llamó una mamá para agradecernos porque desde que su hija vio a mi hijo, empezó a comer y a levantarse de la cama. ‘Gracias por devolverle a mi nena las ganas de vivir’, me dijo. Y yo pienso, si mi hijo le puede salvar la vida a alguien, ¿cómo no lo va a hacer? Aunque sea con una foto o si hay que llevarlo a algún lado, yo lo llevo.”
¿Qué es noticia? ¿Qué una persona haya salvado su vida gracias a una foto? ¿O que un chico sube fotos y recibe miles de visitas como "Cumbio" (que ya fue tapa de este diario y editó un libro)?. Por supuesto, entendemos a Perfil que vende poco y necesita este tipo de notas para salir de su urgente crisis.
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